Este verano ¡apuesta por Chicago!

Y te preguntarás… a ver ¿por qué tengo yo que escoger Chicago para viajar este verano?

  • Porque te va a salir más barato que ir a Nueva York
  • Porque la Ley Seca fue derogada en 1933
  • Porque prácticamente cada fin de semana podrás asistir a un festival o evento al aire libre
  • Porque, puestos a estar de vacaciones, mejor que sea donde puedas ir de museos, con el aire acondicionado a tope

Aunque quizá prefieras…

  • Refrescarte al aire libre

Porque Chicago te va a salir más barato que Nueva York.

Lo mires como lo mires.

Aunque solo sea porque al ser más pequeña, Chicago se puede visitar en menos tiempo y ¡eso que te ahorras!

Además, está menos masificada que la Gran Manzana – aunque en verano ya se sabe que la no masificación es un concepto un tanto subjetivo – , es más limpia y también tiene un skyline del que te vas a enamorar.

Chicago es por definición la meca de la arquitectura. Aunque no te interese particularmente ese arte, cualquier tour arquitectónico al que te unas te va a dejar boquiabiert@. Yo escogería siempre un recorrido en barco porque la perspectiva es diferente y porque, si tienes la suerte de coger uno de los últimos de la tarde, tendrás unas vistas increíbles del atardecer reflejado en los edificios.





Porque la ley seca fue derogada en 1933.

Ahora puedes tomarte una copa, cerveza o vino sin necesidad recurrir al contrabando. Aunque yo me decantaría por la ingesta de cerveza porque cualquier otra opción alcohólica te va a dejar sin presupuesto en un periquete.

Es más, si eres muy fan del lúpulo, puedes apuntarte a visitar alguna de las 70 cerveceras que han proliferado a lo largo de los años. Muchas ofrecen tours por unos 10$, cata incluida.

Mi sugerencia: Motor Row Brewing, donde podrás tomarte tu birra al son de un blues. No tienen servicio de restauración pero puedes traer tu propia comida – y también tu mascota- .

Porque, puestos a estar de vacaciones, mejor que sea donde puedas ir de museos, con aire acondicionado

En Chicago lo complicado es decidir qué museos te reservas para otra ocasión. Estos son mis ineludibles:

Museo de la Ciencia y la Industria – no debes perderte la visita guiada al submarino alemán U-505 apresado al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Te saldrá un poco más caro aunque no tiene desperdicio, como tampoco lo tiene montar en un simulador de vuelo de un avión de combate – .

Institute of Art – su colección permanente de impresionistas no puede verse ni en el museo de Orsay en París y durante todo este verano 2019 ofrece una exposición temporal de Manet que quita el «sentío»…-.

Por último, Shedd Aquarium. No soy muy amiga de observar bichos encerrados, pero hay que reconocer que este lugar cumple con una función divulgativa impresionante. No hay más que adentrarse en su nueva exhibición especial sobre belleza subacuática para quedarse embobad@ durante horas.

Que prefieres refrescarte al aire libre…

Chicago aprovecha a tope el limitado buen tiempo que tiene y vive de cara al exterior en cuanto puede. Con sus más de 40 km de playas, podrás disfrutar de un bañito casi en cualquier punto de la «costa»… ¡y sin medusas!

Una curiosidad: los restos del gran incendio que asoló la ciudad en 1871 fueron trasladados hacia el lago, extendiendo así sus orillas y creando sobre esos cimientos lo que ahora es Grant Park, al que en 2001 se añadió Millenium Park, el de la famosa «habichuela» o Cloud Gate.

Libera al niñ@ que llevas dentro en Crown Fountain con los pies en el agua y salpicando a todo el mundo.

Alquila un kayak, paddleboard o moto de agua para moverte por el lago o los canales como un auténtico chicagüense.

Porque prácticamente cada fin de semana podrás asistir a un evento al aire libre

Existen un sinfín de atracciones para todos los gustos y edades:

Una visita guiada a Oak Park , el barrio en el que vivía el arquitecto Frank Lloyd Wright y donde mayor concentración de obras suyas vas a encontrar.

Subir al Skydeck a hacer una espectacular foto «en el aire» con los edificios de fondo – aunque la turistada sale por una pasta, es de esas cosas que merecen la pena –

Escuchar blues o jazz en directo en cualquiera de los garitos que se esconden en las calles del barrio de River North.

Alquilarte una bici en Bobby’s Bike Hike. Tienen todo tipo de bicicletas – sí, también tienen tandems y bicis eléctricas si eres un poco vaguet@ o el cuerpo no te lo permite – o si lo prefieres puedes contratar un tour. Ya sabes que lo americanos son muy animados y graciosos a la hora de explicar su ciudad y la mayoría habla español.

Descubrir Lakefront Trail. Tienes cerca de 30 km para correr, pedalear o simplemente caminar con el lago Michigan a un lado y la ciudad al otro. ¿Se puede pedir más? ¡Síiiiiii! Una sesión de spa después de tanto ajetreo. Si el bolsillo te lo permite, piérdete por unas horas en Aire, los -supuestamente – Antiguos Baños de Chicago. Ambiente y decoración muy currados. Be Aire, my friend.

Estas son solo algunas de las actividades que pueden interesarte para volver a casa con la sensación de haber aprovechado el tiempo. Si quieres más sugerencias, no dudes en escribirme. Por cierto, no olvides que muchas atracciones pueden salirte a mejor precio comprando alguno de los pases que reúnen entradas a precio mejorado, como Go Chicago.

Si te decides a descubrir la Ciudad del Viento, te animo a compartir tus opiniones y fotos en la sección de comentarios de este post.


Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *