Full de novedades para un Madrid pasado por agua

Es cierto, la lluvia y el frío—más en una gran ciudad como Madrid—puede echar por tierra los planes turísticos del más pintado PERO la buena noticia es que existen muchos planes a prueba de agua y frío, algunos insospechados o novedosos para este otoño de 2019. ¿Queréis conocerlos? Acompañadme por este recorrido cooltureta.

Lo primero que se nos suele ocurrir cuando llueve es meternos en un museo, el más acorde con nuestros gustos o ese que tenemos pendiente. No voy a recopilar aquí toooodos los museos que Madrid ofrece, que para eso está San Google. Sin embargo, sí voy a recordar una opción normalmente menos explorada, la de las galerías de arte.
En Madrid tenemos la suerte de contar con un sinfín de ellas repartidas a lo alto y ancho de la capital, desde grandes espacios artístico-culturales como La Casa Encendida hasta pequeñas galerías de corte tradicional.
Aquí os dejo mi pareja favorita más novedosa.

El rincón de los galeristas de The Ryder

Ubicada en un recóndito y sosegado patio en el bullicioso y multicultural barrio de Lavapiés, The Ryder, la hermana española de este ya clásico londinense abrió sus puertas a principios de este otoño 2019 con una performance simultánea en las dos ciudades. Los galeristas, Patricia Lara y Josechu Carreras, se han propuesto traer al público madrileño arte de vanguardia singular, acercándonos a artistas contemporáneos y proyectos rompedores. De trato cercano, no tienen problema en explicar sus exhibiciones a quien quiera indagar más, ya que sus muestras son de las que, cuando menos, inducen a la reflexión. La galería inició su andadura con la sorprendente artista surcoreana Geumhyung Jeong. Le sigue la vallisoletana Saelia Aparicio, que acaba de inaugurar exposición, y la idea es que este espacio se convierta en un melting pot de diversas expresiones artísticas ¡A este paso tenemos candente arte vanguardista a la vuelta de la esquina para rato!

Exposición de McCurry en Leica Gallery

Aunque menos transgresora —por ahora— no puedo dejar de mencionar la Leica Gallery, situada en la recientemente estrenada primera Leica Store de España, para cuya inauguración contaron con la presencia del icónico —y no exento de polémica—Steve McCurry.
Aquí no solo tiene cabida la venta de cámaras y accesorios sino que se han reservado dos espacios bien diferenciados para exposiciones fotográficas, eventos culturales, muestra y venta de fotolibros, impresiones a gran tamaño o charlas y talleres de la Leica Akademie. Su director y fotógrafo embajador, Álvaro Ybarra, tiene claro que la verdadera esencia de la galería llegará al público en toda su extensión a principios del 2020, con una primera exposición que recogerá el trabajo de la brasileña Adriana Zehbrauskas. Las españolas Laura León, Ouka Leele o Cristina de Middel son solo algunas de las candidatas a seguir abriéndole camino a este fantástico escaparate en el que Leica apuesta por mostrar y apoyar la fotografía iberoamericana.

Pasemos ahora a otra pata de la cultura: el mundo de las letras. Las librerías siempre me han resultado un lugar extraordinario en el que pasar el rato, no en vano mis primeros veranos transcurrieron en una casa en la que convivían amigablemente revistas de moda de principios del siglo XX con primeras ediciones o cómics tanto vetustos como modernos. En mi caso, ese rato que necesito pasar entre libros cada x tiempo suele descabalar mi economía, porque nunca logro decidirme y acabo comprando libros y cuadernillos como si no hubiese un mañana. Cada cual tiene sus vicios… A lo que iba. Dependiendo de la hora del día y de la compañía, os sugiero tres lugares singulares en los que disfrutar del ambiente, las recomendaciones de l@s librer@s, las actividades culturales, las tentaciones impresas y los olores a papel y a tinta que rezuman de las librerías.

Estructura conservada del edificio que hoy alberga a La Central

Hace ya tiempo que La Central se convirtió en librería de referencia en Madrid, después de serlo en Barcelona, por lo que realmente no se trata de una novedad pero no puedo evitar mencionarla por su fondo internacional y de novedades, las posibilidades de hojear o encargar todo tipo de libros desde ensayo hasta gastronomía pasando por el arte o las humanidades. De las tres sucursales que hay en Madrid, la de Callao tiene un atractivo muy particular: además de ofrecer una amplia selección de actividades, la librería está dotada de una sala de lectura, una zona con unos productos culturales que enamoran y una luminosa cafetería en la que empezar el día.
Pero lo que verdaderamente conquista de esta librería es el edificio en sí. Las escaleras de madera, las columnas de hierro pintado, el artesonado, los frescos anónimos…todo nos traslada a otro momento y a otro lugar. Y es que, este palacete fue hace tiempo sede de la primera delegación de Cuba fuera de la isla, en la que parte de la casa estuvo destinada a ser un secadero de tabaco para luego ser trasformada en ¡capilla familiar!

Acogedora y floreada Amapolas en Octubre

Mi último descubrimiento, Amapolas en Octubre, es una librería que no debería llamarse así… cuando vayáis os contarán el por qué. El nombre, inspirado en un poema de Sylvia Plath, es además el título de una novela cuya autora, Laura Riñón, decidió hace menos de un año, liarse la manta a la cabeza y cumplir su sueño de regentar una librería. Además de disponer de un fantástico fondo de literatura norteamericana, Amapolas tiene la calidez de los lugares con alma, amor y buen gusto, y se está convirtiendo en un maravilloso punto de encuentro de bibliófilos. Aquí no se viene solo a comprar libros. Aquí se viene a sentirlos, a mirarlos, a tocarlos. Aquí entran ganas vagar por las estanterías mientras disfrutas de una buena conversación con la librera, echar la tarde leyendo lomos de libro hasta dar con ese título que te atrapa o empaparse de literatura y devorar sinopsis en el sofá del Rincón de Jo. Ese por el que, en menos de un año, han pasado ya una treintena de autor@s relevantes. Y es que, tomando prestadas las palabras de Laura “leer es viajar a un lugar sin nombre, perderse y encontrarse tantas veces como uno esté dispuesto a hacerlo.”

En Tipos Infames, todos leen…

Y del barrio de las Salesas nos vamos a Malasaña, a finalizar el día en ese Madrid que siempre permanece vibrante y noctámbulo independientemente de la climatología. En Tipos Infames, podréis saborear tanto sus apuestas de narrativa independiente como sus libaciones en barra. El lugar congrega a una curiosa combinación de adeptos de la librería e inadvertidos viandantes que en un primer tiempo quedan atrapados por el atractivo de su aspecto industrial y moderno. Hace ya casi un decenio que este trío de libreros de guardia —como les gusta autodenominarse—ha sabido desarrollar una magnífica labor literaria, no solo en torno a la literatura y a las ediciones indies sino alrededor de una agitada agenda semanal en la que conviven presentaciones, cursos con catas, talleres o exposiciones, como la de la ilustradora Nara del Rosal, que dio comienzo el pasado 13 de diciembre de 2019. El encanto que rezuma de las cuatro paredes —¡y el suelo!—de esta librería nos os dejará indiferentes.

Y ahora ¡a disfrutar del invierno matritense!

2 Comments

  1. Laura 21 diciembre, 2019 at 08:24

    Un placer recibirte en casa, aquí te espero siempre que quieras. Gracias por tu generosidad.

    Reply
    1. Nat 21 diciembre, 2019 at 08:37

      El placer fue mío. Y de generosidad, nada: egoísmo puro. Ya sabes que el altruismo no existe.
      No pretendo acongojarte pero, como dijo Terminator -y antes que él, Los Beatles- I’ll be back 🙂

      Reply

Responder a Laura Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *