Todo y Nada

A nadie le gusta que le rechacen.
Y hoy, a mi, me han rechazado.
Y no es que no sea su tipo, que va.
Yo soy el tipo de cualquiera.
Me amoldo que da gusto.
Pero no ha podido ser.
Esa es la cruda realidad.
Y en el fondo lo entiendo.
Seguiremos siendo amig@s.
Seguiremos viéndonos de vez en cuando y quizá, otro día, funcione.
Es lo malo de viajar tanto, que determinadas cosas se complican…hasta la donación de sangre.

No basta con estar san@ y, en general, cumplir con los requisitos que recoge y explica la Cruz Roja Española en su web.

REQUISITOS

Yo estoy como una manzana.
Pero soy una viajera empedernida y ,dependiendo del lugar en el que haya estado, si mis viajes me han llevado a zonas endémicas de algún virus o enfermedad transmisible por sangre —por ejemplo el paludismo, el zika, el dengue,  el chagas o la hepatitis C— podría contaminar la sangre del receptor y complicarle un poco más la vida.
Así que por ahora me toca esperar para donar.

¿Y tú?

¿También vas a esperar?

Sala de donación

Te propongo un juego.
Volvamos al cole. En concreto a las clases de matemáticas. Voy a ponerte unas operaciones bien sencillas.
Seguro que superas esta prueba sin problemas.¿List@?

24 x 365 = 8760 horas que tiene un año
8 + 3 = 11 horas diarias de media dedicadas a necesidades básicas como dormir y comer
11 x 365 = 4015 horas que nos quedan para trabajar, viajar, leer, meditar…lo que queramos y podamos.

¿ 4015 — 1 ?

¿8760 – 1?

No hace falta más para donar.
Tan sólo 1 hora de las 8760 de que disponemos en un año.
Para tí no es nada.
Para otr@s puede serlo TODO.